UN CONSEJO DEL REY DAVID PARA LOS MUSICOS CRISTIANOS

Rey David

La tarea de un músico cristiano, es poder llevar al pueblo en alabanza y así puedan entrar a la presencia de Dios. Así de práctico y complejo a la vez.

Práctico, porque es como llevar a una persona frente a una puerta para que esa persona pueda entrar. Pero complejo porque ¿cómo podrí­a llevar alguien a otra persona si nunca ha entrado por esa puerta? Y más trágico aun, si esa persona ni siquiera sabe donde queda la puerta.

Los músicos no son cantantes (aunque canten) y no son artistas (aunque la música es una forma de arte). Quienes se ponen delante de un grupo de personas o una multitud, domingo a domingo y cada vez que se reúnen, son instrumentos que el Señor quiere usar para llevar a cada persona a tener una experiencia con la transformadora presencia de Dios.Creo que muchos de los músicos de hoy en dí­a, están más preocupados en la perfección de los acordes, en la voz que proyectan y en la armonía de sus instrumentos. Triste porque no veo la misma pasión para buscar del rostro de Dios. Es verdad que los músicos deben practicar para depurar y mejorar el talento, pero cuando no hay la misma determinación para pasar tiempos a solas con Dios, entonces algo está mal.

Por otro lado, muchos músicos ponen excesivo cuidado en su apariencia y aunque esto es importante, lo llevan al extremo, pensando que son representantes de la moda antes que ministros de Dios. Y allí­ reside el problema:

¡Los músicos de hoy en dí­a, no se ven como ministros! Ya sea porque no se lo han enseñado o porque es más llamativo sentirse como una estrella.

Ustedes, los músicos cristianos, son ministros que tienen el privilegio de servir, pero también la responsabilidad de conducirse como tales. Puesto que lo más valioso que le ofrecen al pueblo de Dios, es el respaldo divino, el testimonio y la unción que vienen sobre los que lo buscan í­ntimamente. Dios no se impresiona por los talentos, pues en el cielo hay unos cuantos ángeles que cantan un poquito mejor que los músicos de hoy. Dios se impresiona por quien tú eres cuando estás en lo secreto. Dios se impresiona con quienes pueden pasar un tiempo a solas en su presencia, con el único interés de complacerlo.

Sigan sirviendo en esa honrosa área del ministerio, prepárense, capací­tense y desarrollen el talento que Dios ha depositado sobre ustedes, pero por encima de todo eso, busquen de su presencia con más pasión. No se olviden que son ministros. Amados ministros.

tomado de “eltecladodegerson.com

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